Odio tu mirada amorosa,
que engaña cada sentido,
odio cuando me tocas.
que mi piel es tuya una vez más;
Odio tu hermoso cabello,
que se une y se fusiona
con mi confusa mente
que solo ve el día pasado;
Odio tus suaves labios,
que seducen a los míos,
odio tu sonrisa que a mi
me hace ver todo perfecto;
Odio tu ria, la más alegre,
la que hace a cualquiera sonreír,
odio tus palabras, las más tiernas
las que hacían a cualquiera caer;
Desprecio tus ojos
de café pasión,
desprecio su luz,
la que despide amor,
Odio cuando corres,
porque ya no es hacia mí,
odio cuando respiras,
que tu aire es mi droga;
Odio tus latidos,
ya que son el arpa
de mi alma;
Odio tus abrazos,
que no me dejan marchar
del recuerdo antiguo;
Odio tus pestañas,
que no me dejan ver
tu anhelado corazón;
Odio tus manos,
que me alejaron
de todo lo que quería;
Odio tu pecho,
que ya no puedo dormir
sin escucharlo antes;
Odio tu imagen,
que me persigue día y noche
ausente y presente;
Odio cuando duermes,
porque yo no estoy allí,
odio tus piernas,
que te alejaron de mi;
Odio como sigues adelante,
conmigo atrás como basura,
como una piedra que decidiste olvidar,
como un camino nada más;
Pero mas que odiarte a ti,
me odio mucho mas a mí,
por recordarte tanto sin dejarte,
por odiarte a ti por cosas que yo
alguna vez ame de ti.
que engaña cada sentido,
odio cuando me tocas.
que mi piel es tuya una vez más;
Odio tu hermoso cabello,
que se une y se fusiona
con mi confusa mente
que solo ve el día pasado;
Odio tus suaves labios,
que seducen a los míos,
odio tu sonrisa que a mi
me hace ver todo perfecto;
Odio tu ria, la más alegre,
la que hace a cualquiera sonreír,
odio tus palabras, las más tiernas
las que hacían a cualquiera caer;
Desprecio tus ojos
de café pasión,
desprecio su luz,
la que despide amor,
Odio cuando corres,
porque ya no es hacia mí,
odio cuando respiras,
que tu aire es mi droga;
Odio tus latidos,
ya que son el arpa
de mi alma;
Odio tus abrazos,
que no me dejan marchar
del recuerdo antiguo;
Odio tus pestañas,
que no me dejan ver
tu anhelado corazón;
Odio tus manos,
que me alejaron
de todo lo que quería;
Odio tu pecho,
que ya no puedo dormir
sin escucharlo antes;
Odio tu imagen,
que me persigue día y noche
ausente y presente;
Odio cuando duermes,
porque yo no estoy allí,
odio tus piernas,
que te alejaron de mi;
Odio como sigues adelante,
conmigo atrás como basura,
como una piedra que decidiste olvidar,
como un camino nada más;
Pero mas que odiarte a ti,
me odio mucho mas a mí,
por recordarte tanto sin dejarte,
por odiarte a ti por cosas que yo
alguna vez ame de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario