moje mis pequeños ojos,
que tu seas la lluvia
dentro de un sol que quema;
prefiero que me cortes
en pedazos mi corazón,
que yo explote en furia
dentro del tuyo hermoso;
prefiero tus golpes,
que tus lagrimas;
prefiero que me digas
te odio y no volver
a que me ignores
de la nada corazón;
prefiero verte caer en mi brazos
que en mi cama o en la tuya
y que la ropa se quede en ti
pero que tus brazos sigan en mi;
prefiero que no me dejes,
porque te quiero,
prefiero ser directo,
que darte una metáfora;
Que quizás no entiendas,
y me dejes así, solo,
Dentro de una caja
de recuerdos sucios;
Prefiero mis ojos húmedos
y adolorido al final,
que fríos y vacíos,
sin sentido alguno;
me prefiero hundido en una tumba
que dejado de lado por el universo,
Perdido en penas y desgracias
de decisiones tomadas por corazón;
Prefiero hundirme en tu corazón
siendo destrozado por tu lengua
y aplanado por el peso de tu odio,
que no estar en totalidad contigo;
prefiero no dormir
y saber que sigues aquí
a que una pesadilla
Me quite lo que quiero;
Prefiero caer en desesperación
que no caer en totalidad
y que si se puede, caer en ti
para no morir en vano y de casualidad;
Prefiero morir ahora,
que verte apartado,
que no sentir tu mano,
que no saber de ti;
Prefiero morir en alma,
si se que tu alma no es mía,
cuando se que mi alma,
desesperada y hundida, muerta;
Pero me prefiero vivo,
esperanzado en mi,
que alocado por ti,
que vivo en mi sin ti;
Prefiero mi corazón
encerrado y frío
que alocado y muerto
dentro de tu oscuro recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario