domingo, 1 de marzo de 2015

Café

Tres veinte y siete:
Desperté de un sueño con sabor amargo.
Doce y media:
Mi café es dulce y me recuerda al amor.
Siete de la tarde:
Mi amor sabe a café por la mañana.
Doce de la noche:
El café me vuelve triste.
Ocho de la mañana:
El despertar del sol me recuerda al café. Nueve y media:
Me tome un café sin azúcar.
Once once:
Vi mi hora y pensé en el amargo café.
Tres veinte y siente:
Me tome el amor y sentí el café.
Doce de la noche:
Recordé que la última vez tomamos café,
recordé como mis lagrimas se mezclaron con el.
Cuatro de la mañana:

Recordé lo amargo de mi café.

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